El calamar y la ballena

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El otro día fui a ver una interesante película, The Squid and the Whale (El calamar y la ballena) título que lamentablemente y por arte de birlibirloque se convirtió en castellano en Una Historia de Brooklyn. Eso me recordó a otra película que vi no hace mucho: en español Plan oculto, Inside Man (algo así como Hombre dentro) su título en inglés. Esto que, desgraciadamente, es demasiado habitual en el cine, también se da, afortunadamente en menor proporción en la literatura – siempre me viene a la memoria Un mundo feliz y su título original A brave new world (Un mundo nuevo valiente, por ejemplo) -.
Evidentemente los cambios en los títulos se producen fundamentalmente por dos razones:
  • Por razones comerciales, que muchas veces no se explican. No creo que la gente se decante más a ir a ver una película que se llama Una historia de Brooklyn que otra con el sugerente título de El calamar y la ballena, por mucho que recuerde a la excelente Una historia del Bronx (A Bronx Tale).
  • Por la incapacidad de traducir el título, en muchos casos difícil, pero ahí está la maestría del traductor.
Lo que más me molesta de esto es que tanto la película como el libro, suelen ser una obra de arte de la que el título forma una parte sustancial. Cambiar el título es transformar la obra. Si una película que se llama Hombre dentro, la cambias por Plan oculto, también estás cambiando la percepción a priori del espectador que estará pensando desde el principio en que hay un plan oculto detrás de las acciones de los ladrones del banco, algo que el director no buscaba cuando tituló la película Hombre dentro.

Y luego están los juegos de mesa, donde también se dan estos cambios. Ticket to Ride se convierte en Aventureros al tren gracias a Edge y los franceses; Lost Cities en Exploradores, Bison en Tribus, Emira en Sherezade, por parte de Devir, etc.
En el caso de los juegos de mesa me pregunto cual es la razón de estos cambios, si existen las dos razones expuestas anteriormente o hay otras que se me escapen (en general creo intuir que los cambios vienen impuestos por las ediciones europeas y que ni Devir ni Edge son los que han impuesto ese cambio de nombre).
Pero lo que me pregunto es si el título del juego es fundamental. ¿Es diferente para un americano la sensación de jugar a Ticket to ride que para un español jugar a Aventureros al tren? ¿Sería lo mismo jugar a Railroad Tycoon que a Magnate Ferroviario? ¿Puerto Rico hubiera sido diferente si se hubiera llamado La Española o Santo Domingo?¿Hubiera sido lógico traducir Carcassonne por Ávila o Carcasona?


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7 comentarios:

  1. Hombre, en el caso de Zug um Zug (nombre alemán), juego de palabras entre el sonido de la locomotora y la denominación del turno en alemán, cada empresa ha traducido como ha podido, Ticket to Ride (pasaje para circular) o Aventureros al Tren (juego de palabras entre pasajeros al tren y correr aventuras con este juego), en francés muy parecido.

    En los otros casos es puramente marketing, sería interesante preguntar a la gente de DEVIR el porqué de estos títulos, que seguro que tienen una respuesta más que lógica


    nos jugamos

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  2. Me supongo que alguna extraña, pero lógica razón, habrá para el cambio de nombre (ya digo que imagino que vendrá impuesta por la edición europea del juego o algo así).

    Gracias por el comentario.

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  3. No intentéis entrar en la mente de un empresario. Nunca sabréis las oscuras razones que hay detrás.

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  4. A mi me gusta mucho la traducción de la primera película de Rambo, First Blood y aqui se traduce como acorralado.

    Yo me imagino que el traductor vio la película y dijo:
    - ¡Que first blod ni que niños muertos! este tio lo que está es acorralado y a tomar por culo.
    Asi la tituló.

    Nose como lo harán con los juegos pero vamos, con las pelis son la leche.

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  5. En Inglaterra por extensión USA, el encargado de dar la señal de subida a los pasajeros en las estaciones de ferrocarril, llamaba a los pasajeros con la famosa frase “Ticket To Ride” y la campanilla acompasando esta frase que repetían reiteradamente).

    En España en las películas antiguas y traducciones (yo no lo he vivido, pero mis padres y abuelos sí), sólo he visto “Pasajeros al Tren, Pasajeros al Tren, …” (añadamos la cantinela).

    Muchas veces las traducciones son autenticas patrañas, por culpa de un traductor falto de ideas y un redactor sin la menor imaginación o ideas de lo que esta revisando. Y otras veces debido a los caracteres, diseño de las portadas, carteles, etc., no se tiene más remedio que adaptar y mucho el título.

    Otras veces y son las mas sorprendentes, por ejemplo, no se traduce debido a un juego de palabras. Y es por que el traductor desconoce cómo transmitir esa sensación y ese contenido en 16 letras.

    Se pueden esgrimir muchas razones para adaptar un título, vosotros ya habéis puesto otras.

    Pero para mí, hay una razón de peso: estos problemas están derivados de la incultura y el poco interés por los idiomas que hace gala la población española.

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  6. Yo hubiera preferido mil veces un Pasajeros al tren que un Aventureros al Tren.

    Y efectivamente la traducción del título de las películas es alarmante y en cuanto hay un pequeño juego de palabras, pasan de todo y tiran por la calle de en medio.

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  7. Lo mas gordo que he visto en los últimos tiempos es una peli de Disney de hace algo así como un año, del original "Ice Princess" paso a un infame: "Soñando, soñando, triunfé patinando".

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