21
nov
2008
Monjes, incas y romanos
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El juego es una combinación de gestión de mano, de subastas y de mayorías. Con todo esto el juego se va haciendo ameno excepto para aquel al que la suerte no le acompaña y que puede quedarse sin jugar durante un buen rato.
Batavia, se queda en un punto intermedio entre juego para jugones y familiar sin parecer decantarse por ninguno de ellos.

Se trata de un juego de bluff y deducción que recuerda bastante al Heimlich & co. En este caso en vez de espías, somos monjes del famoso monasterio y tratamos de ser los que menos sospechas y menos evidencias fomenten.
Como en todo juego de Feld, las mecánicas funcionan bien y el juego fluye con naturalidad. Además, hasta cierto punto, el tema no está del todo pegado y las mecánicas son razonablemente lógicas. Un buen juego familiar que pasará sin más entre los más jugones.

Las cartas son a la vez personajes, edificios, materiales y dinero lo que hace que estemos hablando de un juego de gestión de mano, de eleción de rol, de gestión de recursos e incluso económico, todo a la vez, muy bien mezclado. En las instrucciones se recomienda no jugar con el efecto de los edificios en la primera partida, lo que nos da una idea de su complejidad.
Habrá que comprobar si esa amalgama de mecánicas y efectos no hacen un juego demasiado e innecesariamente complejo.

Otro buen juego del hombre del rondel.